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Datos de contexto: 90% de las organizaciones enfrentará escasez de talento IT en 2026 · 70% de las habilidades humanas seguirán siendo críticas · +70% de las empresas priorizan el aprendizaje continuo.
La Inteligencia Artificial está transformando la forma en que las organizaciones desarrollan software, gestionan procesos y toman decisiones. Hoy es posible automatizar tareas, acelerar desarrollos, analizar grandes volúmenes de información y colaborar en la resolución de problemas complejos mediante herramientas de IA que hace dos años no existían.
Sin embargo, en medio de esta evolución tecnológica, surge una pregunta que me hago todos los días desde mi rol como Chief People Officer: si la tecnología está al alcance de todos, ¿qué será lo que diferencie a las organizaciones exitosas?
Mi respuesta es clara, y no es tecnológica: las personas. Porque la tecnología puede acelerar procesos, pero son las personas quienes aportan criterio, creatividad, contexto y capacidad real de transformación.
La verdadera transformación no es tecnológica. Es humana.
Cada gran avance tecnológico ha generado incertidumbre y expectativas. La aparición de Internet, la computación en la nube, los dispositivos móviles y ahora la Inteligencia Artificial han redefinido industrias completas. Pero existe un patrón que se repite:
El patrón que se repite en cada revolución tecnológica
Las organizaciones que mejor capitalizan los cambios tecnológicos no son las que adoptan primero una tecnología.
Son las que desarrollan las capacidades humanas necesarias para aprovecharla.
La transformación digital siempre termina siendo una transformación de las personas.
El lema del Digital Enterprise Show 2026 lo resumió con precisión: “Machines Learn, People Lead”.
Esto no es optimismo humanista frente a la tecnología. Es evidencia. Según McKinsey, aunque teóricamente hasta el 57% de las horas laborales actuales podrían automatizarse, más del 70% de las habilidades humanas seguirán siendo críticas. La diferencia está en cómo se aplican, no en si existen.
Del conocimiento acumulado al aprendizaje continuo
Durante muchos años, el diferencial de los profesionales estuvo asociado principalmente al conocimiento acumulado. Hoy vivimos una realidad diferente. La información es más accesible que nunca y las herramientas de IA permiten obtener respuestas y acelerar procesos de aprendizaje a una velocidad sin precedentes.
Esto está cambiando la manera en que entendemos el desarrollo profesional. La pregunta ya no es solamente cuánto sabe una persona. La pregunta es:
¿Qué tan rápido puede aprender, adaptarse y evolucionar frente a nuevos desafíos? En un entorno donde la tecnología cambia constantemente, la capacidad de aprendizaje continuo se convierte en la ventaja competitiva más duradera.
— Paula Devincenzi, Chief People Officer · Suris Code
Los datos del mercado confirman esta tendencia. Según proyecciones de IDC, más del 90% de las organizaciones en todo el mundo enfrentará una escasez de talento en IT para finales de 2026. No escasez de tecnología — escasez de personas capaces de usarla bien. Las tendencias de RRHH para 2026 señalan que la vida media de las habilidades técnicas se redujo a solo unos meses, lo que hace que la capacidad de aprendizaje continuo sea más valiosa que cualquier habilidad específica.
Datos clave:
90% de las organizaciones enfrentará escasez de talento IT en 2026 — IDC
57% de las horas laborales podrían automatizarse — McKinsey
70% de las habilidades humanas seguirán siendo críticas — McKinsey
Las habilidades que la IA no reemplaza
A medida que las tareas operativas se automatizan, las capacidades humanas adquieren todavía más relevancia. El verdadero diferencial en 2026 no es dominar una herramienta concreta sino la capacidad de integrar IA, estrategia y habilidades humanas en un mismo perfil profesional.
Estas son las capacidades que marcarán la diferencia en los próximos años — y que ninguna herramienta de IA puede reemplazar:
Pensamiento crítico. Analizar información, cuestionar resultados y tomar decisiones fundamentadas — incluyendo los outputs de la propia IA.
Resolución de problemas. Identificar desafíos, evaluar alternativas y construir soluciones efectivas en contextos complejos y cambiantes.
Comunicación. Traducir ideas complejas en mensajes claros y generar alineamiento entre equipos y clientes.
Colaboración. Trabajar en conjunto para alcanzar objetivos compartidos en entornos cada vez más dinámicos e híbridos.
Adaptabilidad. Responder rápidamente a nuevos contextos, tecnologías y necesidades del negocio sin perder el foco en el resultado.
Creatividad. Imaginar nuevas posibilidades y construir soluciones innovadoras que la IA puede ejecutar pero no concebir.
Estas capacidades son fundamentales porque requieren algo que la IA no tiene: experiencia vivida, criterio construido en contexto y comprensión profunda del negocio y las personas. La IA puede generar grandes volúmenes de información, pero el valor real surge cuando un profesional sabe interpretar esos datos y convertirlos en decisiones estratégicas.
El futuro no será humano o IA. Será humano más IA.
Frecuentemente se plantea el debate como una competencia entre personas y tecnología. Esa es la pregunta equivocada. La realidad es que la IA no elimina la necesidad de talento — transforma la manera en que el talento genera valor.
La nueva ecuación del trabajo
Velocidad de la IA + Experiencia humana = Ventaja sostenible
Las organizaciones más exitosas serán las que combinen la velocidad de la automatización, la capacidad de análisis de la IA, la experiencia de las personas, el conocimiento del negocio y la creatividad humana. La tecnología amplifica capacidades. Las personas continúan liderando el cambio.
Según investigaciones de McKinsey, el trabajo en 2026 se estructura como una sociedad entre personas y agentes de software. El 62% de las organizaciones ya está probando agentes de IA, y la tendencia indica una transición fundamental en el rol del trabajador: pasamos de ser ejecutores de tareas a orquestadores de capacidades digitales. La habilidad de mayor crecimiento no será la programación per se, sino la fluidez en IA: la capacidad de dirigir, validar y colaborar con sistemas inteligentes.
Qué significa esto para las organizaciones
La adopción de Inteligencia Artificial no debería comenzar por la selección de herramientas. Debería comenzar por una estrategia de desarrollo de capacidades. Hay una diferencia sustancial entre una empresa que compra licencias de IA y una que construye la cultura para usarla bien.
Eso implica:
Promover una cultura de aprendizaje continuo donde la actualización no sea una exigencia puntual sino una práctica cotidiana.
Impulsar la capacitación permanente, adaptada al ritmo real de cambio de las herramientas — no cursos anuales sino módulos integrados al flujo de trabajo.
Fomentar la experimentación responsable, creando espacios donde el equipo pueda probar, fallar y aprender sin que el error tenga un costo desproporcionado.
Acompañar a los equipos en la incorporación de nuevas formas de trabajo, reconociendo que la resistencia al cambio no es falta de voluntad sino falta de contención.
Medir el impacto humano de la tecnología, no solo la adopción de herramientas. People Analytics conectado a resultados de negocio.
La tecnología evoluciona rápidamente. Las organizaciones que desarrollan personas capaces de evolucionar junto a ella son las que generan ventajas sostenibles en el tiempo. Las demás solo compran herramientas.
Nuestra visión en Suris Code
Innovación tecnológica y desarrollo del talento: dos caras de la misma estrategia
En Suris Code somos una empresa AI First — adoptamos herramientas de IA en el desarrollo, el diseño, el marketing y el talento. Pero esa adopción no reemplaza a las personas. Las potencia.
Por eso impulsamos una cultura basada en el aprendizaje continuo, la evolución profesional y la incorporación de nuevas tecnologías como capacidades del equipo — no como sustitutos del equipo. La IA seguirá evolucionando. Las herramientas cambiarán. Las plataformas se transformarán. Pero hay algo que seguirá siendo el motor de toda innovación: las personas que saben aprender, adaptarse y transformar desafíos en oportunidades.
En nuestro proceso de selección de talento usamos IA para el análisis inicial de candidatos — fit técnico y cultural. Pero la decisión final siempre es humana. Siempre.
Preguntas frecuentes sobre talento e inteligencia artificial
¿La inteligencia artificial va a reemplazar a los desarrolladores de software?
No los reemplaza — transforma el rol. Los desarrolladores que adoptan IA dedican menos tiempo a escribir código repetitivo y más tiempo al diseño de sistemas, la toma de decisiones técnicas y el control de calidad. La habilidad más valiosa no es la programación per se sino la capacidad de dirigir, auditar y colaborar con herramientas de IA. Los que no adopten esa capacidad sí quedarán desplazados — no por la IA, sino por otros desarrolladores que sí lo hagan.
¿Cuáles son las habilidades más demandadas en la era de la IA?
Las habilidades más demandadas en 2026 son las que la IA no puede replicar: pensamiento crítico, resolución de problemas complejos, comunicación estratégica, adaptabilidad y creatividad. A estas se suma una nueva: la fluidez en IA — la capacidad de entender cómo funcionan los sistemas de IA, cuáles son sus límites y cómo integrarlos en el trabajo cotidiano de forma productiva y responsable.
¿Cómo puede una empresa prepararse para la escasez de talento IT en 2026?
La respuesta más efectiva no es solo contratar más — es desarrollar el talento que ya tiene. Eso implica programas de capacitación continua integrados al flujo de trabajo, cultura de experimentación con nuevas herramientas, mentoría estructurada y métricas de desarrollo profesional conectadas a objetivos de negocio. Las empresas que tratan la capacitación como un gasto en lugar de una inversión son las que más van a sufrir la escasez.
¿Qué es el aprendizaje continuo y por qué es clave en 2026?
El aprendizaje continuo es la capacidad de incorporar nuevos conocimientos y habilidades de forma sostenida, adaptándose al ritmo de cambio del entorno. En 2026 es clave porque la vida media de las habilidades técnicas se redujo a meses. Una formación puntual — un curso anual, una certificación — no alcanza. Las organizaciones más competitivas integran el aprendizaje directamente en el flujo de trabajo cotidiano, haciendo de la actualización una práctica y no un evento.
¿Cómo equilibra Suris Code la adopción de IA con el desarrollo de su equipo?
La adoptamos como capacidad, no como sustituto. Cada herramienta de IA que incorporamos viene acompañada de un proceso de capacitación del equipo en cómo usarla bien. La revisión humana es no negociable en todo output crítico — código en producción, prototipos para clientes, decisiones de contratación. Y medimos el impacto de la adopción en resultados concretos: velocidad de entrega, calidad, satisfacción del cliente y desarrollo profesional del equipo.

Escrito por
Paula Devincenzi
Chief People Officer
Paula Devincenzi es Chief People Officer en Suris Code, responsable de construir y potenciar el equipo que impulsa el crecimiento de la compañía. Lidera todo el ciclo de talento —desde la atracción y selección de los perfiles correctos hasta el onboarding, el desarrollo y la retención— asegurando que Suris Code cuente con las personas necesarias para entregar gran software y escalar de forma sostenible. Con un fuerte foco en la cultura y la experiencia del equipo, trabaja para que Suris Code sea un lugar donde las personas talentosas elijan desarrollar su carrera.
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